Ingredientes (para 2 personas)
- 300 g de pechuga de pollo en 2 filetes de 150 g, de 1 cm de grosor
- 1 huevo (55 g)
- 60 g de pan rallado
- 30 g de harina de trigo
- 150 ml de aceite de girasol
- 2 g de sal y 1 g de pimienta negra
- 1 limón para servir
Preparación
Potencia de la vitrocerámica: la escala va de 1 (mínima) a 9 (máxima). Si tu placa tiene otra escala, usa 1-2 para calor muy suave, 4-5 para medio y 7-9 para fuerte.
1.- Aplana los filetes con un rodillo entre dos papeles hasta que midan 1 cm de grosor. Sazónalos con 2 g de sal y la pimienta.
2.- Prepara 3 platos hondos: uno con harina, otro con el huevo batido y otro con el pan rallado.
3.- Pasa cada filete por harina (sacudiendo el exceso), luego por huevo y luego por pan rallado, presionando bien.
4.- Calienta 150 ml de aceite en una sartén de 26 cm a potencia 7 de 9 durante 3 minutos (unos 170 °C).
5.- Fríe los filetes 3 minutos por cada lado, de uno en uno, hasta que estén dorados, y escúrrelos en papel absorbente.
6.- Sirve de inmediato con rodajas de limón.
Origen e historia de los filetes empanados
Se parecen a la milanesa italiana, asociada a Milán, y al escalope vienés, o Wiener Schnitzel. En España y América Latina reciben nombres distintos: filetes empanados, milanesas o san jacobos cuando llevan jamón y queso en el interior.
Mejor época para comerlos
Se comen todo el año. Es un plato muy familiar, típico de la comida entre semana y de los menús infantiles.
Trucos y errores comunes
Seca bien la carne antes de enharinarla y presiona el pan rallado para que no se despegue. Si prefieres horno, cocínalos a 200 °C durante 15 minutos con un chorrito de aceite por encima.
Te pueden gustar: Paella valenciana, Pasta carbonara, Lentejas estofadas.